Pronto...
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Después de mucho tiempo me apetece volver a este mi rincón y rescatarlo del ostracismo cibernético como agradecimiento a que fue aquí, en los entresijos de sus letras, donde germinó esto a lo que no me atrevo a poner nombre.
Un día alguien como por accidente decidió entrar en mi vida, acomodarse y mirándome a los ojos preguntarme. ¿Quién eres? ¿Cómo eres? ¿Cuales son tus inquietudes? ¿Donde? ¿¿Cuando? ¿Por qué? ¿A donde te diriges? ... Podría haberme negado a contestar, no hubiera sido la primera vez, pero lo que se dejaba entrever detrás de aquellos ojos castaños me atraía. Así que, decidido a conocerte, empecé a hablar. Hoy, después de cientos de conversaciones, horas y experiencias compartidas, no puedo dejar de sorprenderme por lo que he tenido la suerte de encontrar.
Quizás sea que en mi calendario hoy marca una fita especial, o quizás simplemente sea que me apetecía dejar plasmada por escrito la sonrisa que llevo un tiempo compartiendo con los que me rodean.
Sea como fuere aquí me tenéis, sigo vivo.
Sea como fuere aquí me tenéis, sigo vivo.
Independencia???
Ando revisando el facebook cuando por sorpresa me encuentro con este video... y aúnque realmente lo de la independencia me parece una gran chorrada, tengo que decir que para algunos parece ser una motivación importante...
Sorprendente.
Sorprendente.
CompliciDad
Dos desconocidos se convirtieron en cómplices del paso de las horas y nadie sabe como sucedió. No fue realmente intencionado, simplemente Un día dejaron de saber despertaRse sin que les dieran los buenos días. Adictos a los confesionarios desnudaron su alma sin pudor a lo que pudiera quedar al descubierto y se sorprendieron al ver lo que se escondía tras aquellos densos ropajes que los ocultan frente a los demás. dicen de ellos que son extraños, diferentes, unos frikis!!! y la verdad es que tienen razón. Decidieron tomarse la vida a otro ritmo, no conformarse con lo que a los demás les basta. Llenaron sus maletas con lo que los demás rechazan con la esperanza de que eso les ayudara a discernir la anomalía entre lo que es habitual. Ahora esperan pacientemente la oportunidad de devolverse las horas robadas.
Más de 8.760 horas desde que empezaron a dejar de ser desconocidos... está claro que la diosa fortuna se esconde en los lugares más extraños.
Más de 8.760 horas desde que empezaron a dejar de ser desconocidos... está claro que la diosa fortuna se esconde en los lugares más extraños.
Concurso de fotografía
Participa con nosotros en el concurso de fotografía de esta semana en Just click!
El tema de esta semana es:
Fotografía visual-erótica.
Te esperamos!!!
http://justclickphotoblog.blogspot.com/
Tradiciones...
Dice la tradición que para estas fechas, y desde hace cerca de tres décadas, en el seno de mi familia se canta una canción tradicional venezolana. La situación se repite varias veces al año, siempre en fechas señaladas y con protagonistas diferentes.
Durante muchos años aquellos ajenos a la familia que han asistido a uno de estos eventos han mirado a mi madre con una mezcla de pánico y fascinación. ¿Porque canta esta mujer esa canción? ¡No es lo habitual! Algunos ya están acostumbrados, después de años compartiendo esos dias con nosotros han aceptado que en mi casa las cosas se hacen así.
Sólo hay una persona de mi entorno con la que comparto ese lazo siendo de fuera de mi familia. Alguien que a pesar de haber nacido aquí comparte algunas de mis raices, recuerdos y tradiciones. Es gracioso, desde que nos dimos cuenta de ellos aún acercamos más nuestra relación.
Yo que no soy muy de tradiciones, esta me encanta. En el fondo es un pequeño homenaje al país que durante diez años adoptó a mis padres y me vió nacer.
Durante muchos años aquellos ajenos a la familia que han asistido a uno de estos eventos han mirado a mi madre con una mezcla de pánico y fascinación. ¿Porque canta esta mujer esa canción? ¡No es lo habitual! Algunos ya están acostumbrados, después de años compartiendo esos dias con nosotros han aceptado que en mi casa las cosas se hacen así.
Sólo hay una persona de mi entorno con la que comparto ese lazo siendo de fuera de mi familia. Alguien que a pesar de haber nacido aquí comparte algunas de mis raices, recuerdos y tradiciones. Es gracioso, desde que nos dimos cuenta de ellos aún acercamos más nuestra relación.
Yo que no soy muy de tradiciones, esta me encanta. En el fondo es un pequeño homenaje al país que durante diez años adoptó a mis padres y me vió nacer.
Si quiero...
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Hasta que la muerte nos separe...
Yo, que a los 28 años aún no he encontrado nadie que me aguante mas de 2 años y algo, siento un ligero escalofrío al escuchar los votos matrimoniales. Y es que tengo la misma sensación que con los tatuajes:
- Para toda la vida - dicen.
Si no tengo ni idea de que me apetecerá mañana ¿Cómo puedo saber lo que me apetecerá durante el resto de mi vida? No puedo dejar de sorprenderme con la convicción, y muchas veces las prisas, con la que la gente da algunos pasos. Vale que la frase de "Hasta que la muerte nos separe" lleva la letra pequeña de "O los tribunales" pero estas cosas nunca son tan sencillas como decir un "Mira esto no funciona mejor lo dejamos, así que firma aquí y aquí y ale, cada uno por su lado. Yo me quedo con la hipoteca y tu con los niños".
Cuanto mas lo pienso mas similitudes veo entre los tatuajes y los matrimonios. La verdad es que algunas personas dan el paso de tener uno, ya sea matrimonio o un tatuaje, sin pararse a meditarlo concienzudamente. Me apetece hoy, pues lo hago. No importa si resulta que de aquí 5,10 o 20 años la manzana que nos hemos tatuado en el pecho empezará a sufrir el mismo efecto que tiene la gravedad sobre las frutas reales y donde Newton descubrío la gravedad nosotros nos daremos cuenta que tenemos un ombligo (Sí, sí, entre manzana y manzana me refiero) o quizás aborrezcamos las manzanas, quien sabe. Y es que,aunque no lo creamos cuando acudamos a los tribunales, o aun especialista de la eliminación con laser, no podremos evitar que nos quede una marca, esta sí, para toda la vida. Y todo por no habernos planteado concienzudamente si la persona que tenemos a nuestro lado con esos defectillos que tanto lo caracterizan, y que mas de una persona tiene la esperanza de que cambiaran con el tiempo, es realmente lo que queremos hasta que la muerte nos separe.
Y no es que no quiera casarme, lo que no me gusta es romper una promesa. Así que el día que conozca la persona a la que hacerle una promesa de esa índole, y cuando digo conocer no me refiero a llevar dos años de relación viviendo cada uno en su casita, os aseguro (nunca digas nunca...) que pienso tenerlo tan claro como con los tatuajes.
Y, no. Todo esto no viene porque este fin de semana me fuera de tatuaje, digo, boda. Sino porque me cuesta imaginarme dando el "Si quiero" delante de 200 personas. Pero realmente espero que los dos amigos que dieron el paso este sábado lo hayan meditado lo suficientemente bien para que no tengan que arrepentirse nunca y sean tan felices como parecian en ese día tan especial... Y yo reconoceré, que a pesar de que no me apetecía demasiado me lo pasé genial... como cambia la cosa cuando el que se casa es uno de tus amigos y no un familiar lejano. Ahora me pregunto:
¿Cuando repetimos?
Puzzle...
Un día te encuentras preguntandote cual será la imagen que se esconde tras ese rompecabezas. Y con cada nueva pieza que llega a tus manos lo absurdo cobra sentido, y te sorprendes al descubrir la belleza de la imagen que tienes ante tus ojos.
Te pienso...
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El primer pensamiento de la mañana se me escapa y te atrapa. Y con él mi mano busca el telefóno para abrirme a la ventana que te acerca a mis sabanas. Y puedo desayunar sin pensarte, pero te pienso. Y camino hacia el trabajo con mi música, mi libro, mis chanclas y tus pensamientos. Y me pregunto porqué y como he llegado a dejarte entrar de la forma que siempre había vetado la entrada al resto del mundo pero no tengo respuestas. Y cuando la gente que me conoce y sabe de ti, aquellos de confianza ciega, me preguntan; me hago el fuerte, intento fingir que no tengo esperanzas, escudarme en una falsa apariencia de indiferencia. No creo conseguirlo. Y es que a pesar de mi reticencia, de mi sospechas respecto al resto del mundo, te pienso.
Y cambio mi rutina por el calor del sol, el suspiro de las olas y el tacto de la arena, pero mis pensamientos te acercan a mi compañía... y me pregunto cuando, porque los porqués ya los conozco... te pienso en las cervezas, las horas de parque y las salidas nocturnas. Y cuando tengo dos segundos, invierto tres en asomarme de nuevo a esa ventana que nos acerca.
Y al acabar el dia el roce de mis sabanas me acompañan, entre almohadas me pierdo en la inconsciencia... pero no sin antes atraparte de nuevo en mis pensamientos.
Y entonces me pregunto en que palabra te ganaste mi primer pensamiento de la mañana y me robaste el último del día...
Sí, definitivamente creo que te pienso...
Y cambio mi rutina por el calor del sol, el suspiro de las olas y el tacto de la arena, pero mis pensamientos te acercan a mi compañía... y me pregunto cuando, porque los porqués ya los conozco... te pienso en las cervezas, las horas de parque y las salidas nocturnas. Y cuando tengo dos segundos, invierto tres en asomarme de nuevo a esa ventana que nos acerca.
Y al acabar el dia el roce de mis sabanas me acompañan, entre almohadas me pierdo en la inconsciencia... pero no sin antes atraparte de nuevo en mis pensamientos.
Y entonces me pregunto en que palabra te ganaste mi primer pensamiento de la mañana y me robaste el último del día...
Sí, definitivamente creo que te pienso...
El otro lado de la historía...
Podeis leer el otro lado de esta historia en unabsurdodiaqualquiera.blogspot.com
Él llevaba ya 4 años encerrado en aquella forma reptiliana. Había sido afortunado, aunque su esperanza de vida podía llegar a los 12 años eran pocos los que pasaban de los 3 a causa de los peligros de la urbe. Cuatro años de búsqueda incansable casa por casa con la esperanza de encontrarla y por fin despertar de esta pesadilla. A estas alturas había recorrido casi todas las casas de esta ciudad del Caribe, siempre escondido en los rincones más oscuros intentando encontrarla, muchos pensaban que era un mito, que no existía pero él no había perdido nunca la esperanza. Tenía que existir, tenía que encontrarla… pero no había habido suerte, no hasta esta noche.
Al acercarse al alfeizar de la ventana le había llegado un aroma singular, tan singular que durante un segundo le pareció sufrir de sinestesia… juraría que acababa de oler un color. Olía a…¿lila?¿No era eso lo que decía el mito que pasaría? Intentó recordar… no consiguió más que un terrible dolor de cabeza. Las salamanquesas no son muy conocidas por su gran memoria. Reptó hasta el interior de la habitación y allí estaba ella. Desprendía una belleza marmórea bajo la luz de aquel aparato, portátil fue la palabra que le vino a la mente. Tenía unos preciosos ojos grandes y marrones, el pelo rizado le llegaba hasta la cintura y una sonrisa arrebatadora… estaba claro, la había encontrado.
No podía dejar pasar ni un segundo, así que a la carrera se deslizo pared abajo en dirección al cable de alimentación. Mientras subía se le ocurrió una idea, le escribiría un mensaje con aquel aparato y así ella sabría porque estaba allí. Subió y sin pensárselo dos veces se plantó encima de aquel teclado y la miró directamente a los ojos… durante un segundo imaginó el momento en que los labios de ella rozarían su piel y lo convertirían en el príncipe del cuento. De golpe los ojos de ella crecieron, su cara se transformó en una mueca de…. ¿Asco? ¡No podía ser! Ella saltó, intentó agredirle con una zapatilla a la vez que huía de él.
No entendía nada. ¿Qué había pasado? ¿Por qué había reaccionado así? ¿Quizás había escrito mal el mensaje? Se acercó otra vez a la pantalla del ordenador y intentó leer lo que había escrito. El mensaje era algo así:
Seguia sin entenderlo… la verdad es que tenía toda la apariencia de que alguien hubiera aporreado el teclado con una zapatilla… ¡Claro el intento de agresión!
No pasaba nada, volvería, y cuando lo hiciera el le explicaría todo y entonces seguro que ella lo besaría. Lo único que vio volver de ella fue una mano que asomó por la puerta y un dedo acusador que lo señaló, después apareció un tipo enorme, con algo en las manos que lo persiguió por toda la habitación hasta atraparlo. Para luego lanzarlo por la ventana.
La caída fue corta pero el impacto brutal. Al despejarse se encontró con unos ojos que lo observaban… era otro tipo de reptil… ¿Una morrocoy? Sí, estaba seguro.
Él llevaba ya 4 años encerrado en aquella forma reptiliana. Había sido afortunado, aunque su esperanza de vida podía llegar a los 12 años eran pocos los que pasaban de los 3 a causa de los peligros de la urbe. Cuatro años de búsqueda incansable casa por casa con la esperanza de encontrarla y por fin despertar de esta pesadilla. A estas alturas había recorrido casi todas las casas de esta ciudad del Caribe, siempre escondido en los rincones más oscuros intentando encontrarla, muchos pensaban que era un mito, que no existía pero él no había perdido nunca la esperanza. Tenía que existir, tenía que encontrarla… pero no había habido suerte, no hasta esta noche.
Al acercarse al alfeizar de la ventana le había llegado un aroma singular, tan singular que durante un segundo le pareció sufrir de sinestesia… juraría que acababa de oler un color. Olía a…¿lila?¿No era eso lo que decía el mito que pasaría? Intentó recordar… no consiguió más que un terrible dolor de cabeza. Las salamanquesas no son muy conocidas por su gran memoria. Reptó hasta el interior de la habitación y allí estaba ella. Desprendía una belleza marmórea bajo la luz de aquel aparato, portátil fue la palabra que le vino a la mente. Tenía unos preciosos ojos grandes y marrones, el pelo rizado le llegaba hasta la cintura y una sonrisa arrebatadora… estaba claro, la había encontrado.
No podía dejar pasar ni un segundo, así que a la carrera se deslizo pared abajo en dirección al cable de alimentación. Mientras subía se le ocurrió una idea, le escribiría un mensaje con aquel aparato y así ella sabría porque estaba allí. Subió y sin pensárselo dos veces se plantó encima de aquel teclado y la miró directamente a los ojos… durante un segundo imaginó el momento en que los labios de ella rozarían su piel y lo convertirían en el príncipe del cuento. De golpe los ojos de ella crecieron, su cara se transformó en una mueca de…. ¿Asco? ¡No podía ser! Ella saltó, intentó agredirle con una zapatilla a la vez que huía de él.
No entendía nada. ¿Qué había pasado? ¿Por qué había reaccionado así? ¿Quizás había escrito mal el mensaje? Se acercó otra vez a la pantalla del ordenador y intentó leer lo que había escrito. El mensaje era algo así:
“ hhgqrié gnrq´n+´ffjdfahdj fnadjf adfjiafha c at9nf fda uf a”
Seguia sin entenderlo… la verdad es que tenía toda la apariencia de que alguien hubiera aporreado el teclado con una zapatilla… ¡Claro el intento de agresión!
No pasaba nada, volvería, y cuando lo hiciera el le explicaría todo y entonces seguro que ella lo besaría. Lo único que vio volver de ella fue una mano que asomó por la puerta y un dedo acusador que lo señaló, después apareció un tipo enorme, con algo en las manos que lo persiguió por toda la habitación hasta atraparlo. Para luego lanzarlo por la ventana.
La caída fue corta pero el impacto brutal. Al despejarse se encontró con unos ojos que lo observaban… era otro tipo de reptil… ¿Una morrocoy? Sí, estaba seguro.
Morrocoy - ¿A ti también te ha lanzado por la ventana?
Salamanquesa - Mmm… sí.
Morrocoy – No te preocupes… no eres el primero…
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