Los mariachis en concreto siempre me devuelven a momentos pasados de mi infancia... hace unos días atrás spotify me permitió reencontrarme con alguno de los que me han acompañado a lo largo de mi niñez y posterior adolescencia. Al escucharlos sonar vuelvo a encontrarme en las carreteras catalanas acompañado por mis padres y mis hermanos. Me veo sentado en los asientos de atrás y pidiendole a mi padre que suba la música mientras miro por la ventana. Cantando los cinco alguna de esas canciones pasamos buena parte de los fines de semana de mi adolescencia viajando de un sitio a otro. Reconozco que mi gusto por esta música es herencia de aquella época, herencia del gusto de mi padre, herencia de las canciones cantadas por mi madre mientras hacia la faena de casa y herencia de que sean épocas felices donde no tenía preocupaciones.
Es impresionante de los mecanismos que aprovecha nuestra mente para almacenar nuestros recuerdos, como acabamos asociando canciones, olores, sonidos y gustos a momentos concretos de nuestra vida. Como con el paso del tiempo, aunque no recordamos una imagen concreta podemos recordar la sensación que sentimos en un momento preciso.