Se acaban de sentar y comienzan una conversación que no puedo evitar escuchar...
Amiga 1: ¡Cuenta! ¿Cómo fue?
Amiga 2: Pués me dijo que ...blablablabla ... y se fué porque perdía el avión. - Con acento pijo y bastante ilusión
Amiga 1: Esta noche, o mañana por la noche mejor, mándale un mensaje. Pregúntale que tal está. Que sepa que estás ahí y poco más, espera a ver que hace.
Amiga 2: Vale, mañana por la noche le mando un mensaje.
Amiga 1: ¡Pero no le vayas a decir que lo echas de menos! ¡Eh! ¡Ni se te ocurra!
Amiga 2: Obvio!!! No por Dios
....
¿De verdad tenemos que planear el conocer a alguien? ¿Tenemos que fingir y hacer cosas que no son las que nos apetecen? ¿Tenemos que jugar al gato y al ratón ocultando los defectos y enseñando pocas virtudes? ¿No se puede jugar a la seducción siendo sincero? ¿No puedo decirte que te echo de menos cuando me apetece? Si me conquistaste con la primera sonrisa y yo hice lo propio con el primer hola... ¿Porque hemos de esperar a demostrarlo a la tercera vez que nos acostemos juntos? Con lo complicado que es conocer a alguien que valga la pena ¿Porqué sólo nos aferramos a los buenos jugadores de poker? .Aquellos que nos dicen con los ojos que tienen una escalera real y a la hora de la verdad solo llevan una pareja de cincos.
Nunca sabremos lo que queremos... o nunca querremos lo que nos conviene, no sabría decirlo.
