Dos desconocidos se convirtieron en cómplices del paso de las horas y nadie sabe como sucedió. No fue realmente intencionado, simplemente Un día dejaron de saber despertaRse sin que les dieran los buenos días. Adictos a los confesionarios desnudaron su alma sin pudor a lo que pudiera quedar al descubierto y se sorprendieron al ver lo que se escondía tras aquellos densos ropajes que los ocultan frente a los demás. dicen de ellos que son extraños, diferentes, unos frikis!!! y la verdad es que tienen razón. Decidieron tomarse la vida a otro ritmo, no conformarse con lo que a los demás les basta. Llenaron sus maletas con lo que los demás rechazan con la esperanza de que eso les ayudara a discernir la anomalía entre lo que es habitual. Ahora esperan pacientemente la oportunidad de devolverse las horas robadas.
Más de 8.760 horas desde que empezaron a dejar de ser desconocidos... está claro que la diosa fortuna se esconde en los lugares más extraños.
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Si quiero...
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Hasta que la muerte nos separe...
Yo, que a los 28 años aún no he encontrado nadie que me aguante mas de 2 años y algo, siento un ligero escalofrío al escuchar los votos matrimoniales. Y es que tengo la misma sensación que con los tatuajes:
- Para toda la vida - dicen.
Si no tengo ni idea de que me apetecerá mañana ¿Cómo puedo saber lo que me apetecerá durante el resto de mi vida? No puedo dejar de sorprenderme con la convicción, y muchas veces las prisas, con la que la gente da algunos pasos. Vale que la frase de "Hasta que la muerte nos separe" lleva la letra pequeña de "O los tribunales" pero estas cosas nunca son tan sencillas como decir un "Mira esto no funciona mejor lo dejamos, así que firma aquí y aquí y ale, cada uno por su lado. Yo me quedo con la hipoteca y tu con los niños".
Cuanto mas lo pienso mas similitudes veo entre los tatuajes y los matrimonios. La verdad es que algunas personas dan el paso de tener uno, ya sea matrimonio o un tatuaje, sin pararse a meditarlo concienzudamente. Me apetece hoy, pues lo hago. No importa si resulta que de aquí 5,10 o 20 años la manzana que nos hemos tatuado en el pecho empezará a sufrir el mismo efecto que tiene la gravedad sobre las frutas reales y donde Newton descubrío la gravedad nosotros nos daremos cuenta que tenemos un ombligo (Sí, sí, entre manzana y manzana me refiero) o quizás aborrezcamos las manzanas, quien sabe. Y es que,aunque no lo creamos cuando acudamos a los tribunales, o aun especialista de la eliminación con laser, no podremos evitar que nos quede una marca, esta sí, para toda la vida. Y todo por no habernos planteado concienzudamente si la persona que tenemos a nuestro lado con esos defectillos que tanto lo caracterizan, y que mas de una persona tiene la esperanza de que cambiaran con el tiempo, es realmente lo que queremos hasta que la muerte nos separe.
Y no es que no quiera casarme, lo que no me gusta es romper una promesa. Así que el día que conozca la persona a la que hacerle una promesa de esa índole, y cuando digo conocer no me refiero a llevar dos años de relación viviendo cada uno en su casita, os aseguro (nunca digas nunca...) que pienso tenerlo tan claro como con los tatuajes.
Y, no. Todo esto no viene porque este fin de semana me fuera de tatuaje, digo, boda. Sino porque me cuesta imaginarme dando el "Si quiero" delante de 200 personas. Pero realmente espero que los dos amigos que dieron el paso este sábado lo hayan meditado lo suficientemente bien para que no tengan que arrepentirse nunca y sean tan felices como parecian en ese día tan especial... Y yo reconoceré, que a pesar de que no me apetecía demasiado me lo pasé genial... como cambia la cosa cuando el que se casa es uno de tus amigos y no un familiar lejano. Ahora me pregunto:
¿Cuando repetimos?
Puzzle...
Un día te encuentras preguntandote cual será la imagen que se esconde tras ese rompecabezas. Y con cada nueva pieza que llega a tus manos lo absurdo cobra sentido, y te sorprendes al descubrir la belleza de la imagen que tienes ante tus ojos.
Te pienso...
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El primer pensamiento de la mañana se me escapa y te atrapa. Y con él mi mano busca el telefóno para abrirme a la ventana que te acerca a mis sabanas. Y puedo desayunar sin pensarte, pero te pienso. Y camino hacia el trabajo con mi música, mi libro, mis chanclas y tus pensamientos. Y me pregunto porqué y como he llegado a dejarte entrar de la forma que siempre había vetado la entrada al resto del mundo pero no tengo respuestas. Y cuando la gente que me conoce y sabe de ti, aquellos de confianza ciega, me preguntan; me hago el fuerte, intento fingir que no tengo esperanzas, escudarme en una falsa apariencia de indiferencia. No creo conseguirlo. Y es que a pesar de mi reticencia, de mi sospechas respecto al resto del mundo, te pienso.
Y cambio mi rutina por el calor del sol, el suspiro de las olas y el tacto de la arena, pero mis pensamientos te acercan a mi compañía... y me pregunto cuando, porque los porqués ya los conozco... te pienso en las cervezas, las horas de parque y las salidas nocturnas. Y cuando tengo dos segundos, invierto tres en asomarme de nuevo a esa ventana que nos acerca.
Y al acabar el dia el roce de mis sabanas me acompañan, entre almohadas me pierdo en la inconsciencia... pero no sin antes atraparte de nuevo en mis pensamientos.
Y entonces me pregunto en que palabra te ganaste mi primer pensamiento de la mañana y me robaste el último del día...
Sí, definitivamente creo que te pienso...
Y cambio mi rutina por el calor del sol, el suspiro de las olas y el tacto de la arena, pero mis pensamientos te acercan a mi compañía... y me pregunto cuando, porque los porqués ya los conozco... te pienso en las cervezas, las horas de parque y las salidas nocturnas. Y cuando tengo dos segundos, invierto tres en asomarme de nuevo a esa ventana que nos acerca.
Y al acabar el dia el roce de mis sabanas me acompañan, entre almohadas me pierdo en la inconsciencia... pero no sin antes atraparte de nuevo en mis pensamientos.
Y entonces me pregunto en que palabra te ganaste mi primer pensamiento de la mañana y me robaste el último del día...
Sí, definitivamente creo que te pienso...
1 de julio...
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yo
Escuchar a tu padre llorar por teléfono porque has sido el único de sus 4 hijos que lo has llamado por su cumpleaños... duele. Duele porque a sus 64 años ha cometido errores y ha hecho cosas que lo han llevado a estar como está... duele porque da igual lo que haya hecho o haga en un futuro nada puede evitar que sea nuestro padre. Y aunque ha demostrado no ser el mejor padre, doy fe de ello, no es ni mucho menos el peor.
Quizás sea yo el único que sabe perdonar de mi familia o quizás sea el único que quiera hacerlo... espero que nunca tengan que arrepentirse por haberlo hecho demasiado tarde.
363 días para el 1 de julio, lo mejor de que llegue es que entonces vuelve a faltar todo 1 año para que regrese... todo un año en el que poder mirar a otro lado y no ser conscientes los resultados de los acontecimientos de los ultimos 5 años.
Quizás sea yo el único que sabe perdonar de mi familia o quizás sea el único que quiera hacerlo... espero que nunca tengan que arrepentirse por haberlo hecho demasiado tarde.
363 días para el 1 de julio, lo mejor de que llegue es que entonces vuelve a faltar todo 1 año para que regrese... todo un año en el que poder mirar a otro lado y no ser conscientes los resultados de los acontecimientos de los ultimos 5 años.
Junio de Balance
Hemos llegado al ecuador del año... un año que si recordais, empecé con la intención de que fuera un año de cerrar etapas, de pasar página y poder plantearme nuevos objetivos... ¿Y ha día de hoy que tal esos objetivos? ¿Hay nuevos? ¿Hemos tirado la toalla en alguno?
Sinceramente, ha sido un medio año durillo, muchos dolores de cabeza, preocupaciones, discusiones, bancos y consultas sobre abogacía han intervenido en estos primeros 6 meses del año y es probable que sigan interviniendo en parte del siguiente. Pero Junio ha sido el mes del cambio de inflexión, parece que es el mes donde una vez tocado fondo después de un proceso de mas de cinco años, y donde nos han caido las ostias mas bestías (entre ellas un embargo a menos de una semana de firmar la venta del piso) hemos empezado a remontar. Las deudas económicas a dia de hoy se reducen a las que te debo a ti Santi, que se que me estás leyendo, algo que solucionaré en breve (ya se, ya se, no hay prisa... lo que tu digas ;P) Una vez me he desecho del mayor lastre en mi vida toca centrarse en los objetivos pendientes... la carrera es una de ellas y tendré que ponerme las pilas para poder finiquitarla a principio del año siguiente (ya va siendo hora), para poder plantearme en serio lo de irme fuera.
Si dejo de lado lo que ha sido monotema en esta primera mitad del año y miro el resto de cosas que han ido sucediendo me sorprendo porque he ampliado mi circulo de amigos con bellisimas personas (Muaks Mónica!), he conseguido retomar amistades que se habian extraviado a pesar de que son personas a las que quiero con locura (V. sí si, hablo de ti meloncia, a ver si quedamos again!). Por otro lado tengo que reconoceros que desde hace unos meses , y para fustración de algunos de mis compañeros de fiesta que se empeñan en intentar sacarme de mi soltería presentandme a media discoteca, he dejado de estar interesado en conocer y dejarme conocer... no ha sido voluntario, no me lo he propuesto, simplemente no he podido evitarlo... con cada hora y sonrisa robada he perdido el interes por la gente nueva y sin esperar nada, puesto que hay cosas que han de suceder con la primera mirada y el segundo gesto, he decidido que hay veces que vale la pena jugarsela y esperar.
Así que ya me veis... en 6 meses las cosas han pintando negras y empiezan a pintar verde...
Para estar en el ecuador, el año no pinta nada mal... seguiremos esforzandonos para que siga de subida. Ya tocaba.
Sinceramente, ha sido un medio año durillo, muchos dolores de cabeza, preocupaciones, discusiones, bancos y consultas sobre abogacía han intervenido en estos primeros 6 meses del año y es probable que sigan interviniendo en parte del siguiente. Pero Junio ha sido el mes del cambio de inflexión, parece que es el mes donde una vez tocado fondo después de un proceso de mas de cinco años, y donde nos han caido las ostias mas bestías (entre ellas un embargo a menos de una semana de firmar la venta del piso) hemos empezado a remontar. Las deudas económicas a dia de hoy se reducen a las que te debo a ti Santi, que se que me estás leyendo, algo que solucionaré en breve (ya se, ya se, no hay prisa... lo que tu digas ;P) Una vez me he desecho del mayor lastre en mi vida toca centrarse en los objetivos pendientes... la carrera es una de ellas y tendré que ponerme las pilas para poder finiquitarla a principio del año siguiente (ya va siendo hora), para poder plantearme en serio lo de irme fuera.
Si dejo de lado lo que ha sido monotema en esta primera mitad del año y miro el resto de cosas que han ido sucediendo me sorprendo porque he ampliado mi circulo de amigos con bellisimas personas (Muaks Mónica!), he conseguido retomar amistades que se habian extraviado a pesar de que son personas a las que quiero con locura (V. sí si, hablo de ti meloncia, a ver si quedamos again!). Por otro lado tengo que reconoceros que desde hace unos meses , y para fustración de algunos de mis compañeros de fiesta que se empeñan en intentar sacarme de mi soltería presentandme a media discoteca, he dejado de estar interesado en conocer y dejarme conocer... no ha sido voluntario, no me lo he propuesto, simplemente no he podido evitarlo... con cada hora y sonrisa robada he perdido el interes por la gente nueva y sin esperar nada, puesto que hay cosas que han de suceder con la primera mirada y el segundo gesto, he decidido que hay veces que vale la pena jugarsela y esperar.
Así que ya me veis... en 6 meses las cosas han pintando negras y empiezan a pintar verde...
Para estar en el ecuador, el año no pinta nada mal... seguiremos esforzandonos para que siga de subida. Ya tocaba.
Letras, Acordes, sonrisas...
Buenos días prin.... sonrío. Y con la primera sonrisa robada de la mañana, cuando ni he sido capaz de escapar del abrazo de las sábanas empiezo el día. Doy dos vueltas en la cama porque con la tercera ya llego tarde y no me gusta hacer esperar a la rutina.
En pijama, ya que aún hace frío, selecciono la ropa y me pierdo en la ducha. Agua caliente, jabón y esponja recorren mi cuerpo, sonrío. Y durante quince minutos me aíslo en el calor del agua porque con el decimo sexto salto del minutero ya llego tarde y no me gusta hacer esperar a la rutina.
Recién secado me visto y me dirijo a la cocina. Café con leche, sonrío. Y me pierdo en mis pensamientos como mi vista se pierde en el patio durante veinte sorbos porque con el veintiunavo ya llego tarde y no me gusta hacer esperar a la rutina.
Me lavo los dientes, me peino (ó me despeino, según se mire) recojo mi chaqueta, mi libro y mis cascos y con las primeras notas de extremoduro, marea o la fuga doy el primer paso fuera de casa y recordando el sabor de los besos de ese día, sonrío. Y cojo un autobús y dos metros porque con dos autobuses y un metro ya llego tarde y no me gusta hacer esperar a la rutina.
Pulso el botón que abre la puerta del vagón, me apeo, subo las escaleras mecánicas y al cruzar las barreras de acceso del metro me quito los cascos, escucho con atención y con el primer acorde que llega a mis oídos de esa guitarra española, sonrío. Camino despacio, escucho atento y cuarenta y siete pulsaciones de corazón después subo las siguientes escaleras mecánicas y me pongo mis cascos, porque con cuarenta y ocho pulsaciones ya llegaría tarde y no me gusta hacer esperar a la rutina.
Camino deprisa, cruzo semáforos, observo a la gente ir a la facultad y llego al trabajo. Pico a la puerta y sonrío. Y lo hago porque me doy cuenta que sólo con la primera sonrisa robada entre mis sabanas estaba claro de iba a tener un buen día. Y dejo de contar la distancia que me separa de larutina porque la cuarta palabra de mi primera sonrisa hizo desaparecer la rutina.
Y entre los momentos que puedo substraerle a mi trabajo planeo como ser yo el que robe la primera sonrisa de la mañana. Porque puede que otra persona tenga también un buen día sólo por empezar sonriendo. Y al imaginar que lo consigo sonrío.
En pijama, ya que aún hace frío, selecciono la ropa y me pierdo en la ducha. Agua caliente, jabón y esponja recorren mi cuerpo, sonrío. Y durante quince minutos me aíslo en el calor del agua porque con el decimo sexto salto del minutero ya llego tarde y no me gusta hacer esperar a la rutina.
Recién secado me visto y me dirijo a la cocina. Café con leche, sonrío. Y me pierdo en mis pensamientos como mi vista se pierde en el patio durante veinte sorbos porque con el veintiunavo ya llego tarde y no me gusta hacer esperar a la rutina.
Me lavo los dientes, me peino (ó me despeino, según se mire) recojo mi chaqueta, mi libro y mis cascos y con las primeras notas de extremoduro, marea o la fuga doy el primer paso fuera de casa y recordando el sabor de los besos de ese día, sonrío. Y cojo un autobús y dos metros porque con dos autobuses y un metro ya llego tarde y no me gusta hacer esperar a la rutina.
Pulso el botón que abre la puerta del vagón, me apeo, subo las escaleras mecánicas y al cruzar las barreras de acceso del metro me quito los cascos, escucho con atención y con el primer acorde que llega a mis oídos de esa guitarra española, sonrío. Camino despacio, escucho atento y cuarenta y siete pulsaciones de corazón después subo las siguientes escaleras mecánicas y me pongo mis cascos, porque con cuarenta y ocho pulsaciones ya llegaría tarde y no me gusta hacer esperar a la rutina.
Camino deprisa, cruzo semáforos, observo a la gente ir a la facultad y llego al trabajo. Pico a la puerta y sonrío. Y lo hago porque me doy cuenta que sólo con la primera sonrisa robada entre mis sabanas estaba claro de iba a tener un buen día. Y dejo de contar la distancia que me separa de la
Y entre los momentos que puedo substraerle a mi trabajo planeo como ser yo el que robe la primera sonrisa de la mañana. Porque puede que otra persona tenga también un buen día sólo por empezar sonriendo. Y al imaginar que lo consigo sonrío.
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