Agotados los últimos granos de arena en el reloj que marca el final de las vacaciones para la mayoría de gente, un agosto moribundo deja paso a un septiembre de retorno a la rutina. Barcelona como presintiéndolo arranca de nuevo con el ruido de los motores de todos los coches que ninguno de los que nos hemos quedado este mes en la ciudad condal hemos echado de menos. Septiembre es el més de volver, es el mes en el que vuelven las aglomeraciones, vuelven las horas punta, vuelve el no poder coger el coche para acercarte a Barcelona, vuelve la zona verde y vuelve un transporte público sobresaturado, vuelve el apuntarse al gimnasio, a las clases... en definitiva vuelve volver.
Por suerte no todas las vueltas son malas, todos los amigos que me habían dejado este agosto vuelven a estar por aquí para dar guerra. Vuelven las cenitas, las fiestas, los cines, las cervezas en bares al azar...
Y ahora que agosto acaba tengo que confesaros, que es uno de los meses que menos me gustan, a pesar de que Barcelona mejore, a pesar del sol y las playas, a pesar de las mujeres ligeras de ropa, a pesar de que el ritmo de trabajo sea inferior... no deja de ser el mes mas aburrido del año, porque a pesar de tener casi todo los alicientes necesarios, le falta el ingrediente principal mi gente.
Así que, Welcome back rutina. Se te echaba de menos.
1:09
Soy un animal diurno, que evoluciona de noche.
Despierto, siempre en diferido, con los primeros rayos de sol, horas mas minutos menos. Me ducho, desayuno, como, trabajo... un tanto por ciento bastante alto de mi vida se desarrolla mientras el astro rey avanza y observa.
Durante el día soy de los demás, de mi jefe durante las horas laborables, de mis amigos durante las cerverzas, de mi familia al estar en casa, de mi perra en su hora de paseo...
Por la noche en cambio me encuentro a mi mismo, me gusta escribir en la oscuridad de mi cuarto, siempre he trabajado mejor cuando los demás duermen, siempre he pensado mejor cuando los demás no lo hacen, mientras el cerebro de los que me rodean están en la fase REM el mio suele hervir de pensamientos, de ideas, de preocupaciones.
La 1:09 representa mi esencia, mi momento. Muchos dias me he encontrado a esas horas delante del reloj, por eso cuando creé este rincón decidí que mi imagen, mi rostro iba a ser simbólicamente mi esencia, iba a ser yo. ¡Que mejor que mi hora como rostro de mi lugar!
Quizás nadie se lo había preguntado, quizás lo había hecho pero no lo había expresado, sea como sea aqui teneis la razón por la que elegí una hora para representarme. ;D
No se admiten devoluciones...
Pese a lo impresionante de la vida, lo único y lo extraordinario de este nuestro caparazón con forma bipeda, no estamos absentos de los defectos de fábrica. Por desgracia llegamos al mundo sin garantía ni opción de devolución.
Yo no tengo ningún defecto imperdonable, creo. Por lo menos mis defectos de fábrica no me incapacitan para ser considerado persona, me asquea la violencia de genero, me cabrea la violencia en general, me pone enfermo la pederastia y así una larga lista de cosas que un servidor no es capaz de aguantar.
Mis defectos son más normales, menos graves. Hay uno que realmente me tiene intrigado... mi incapacidad para enfadarme. Hay situaciones que explico a mis conocidos que me dicen. "¿Pero no te cabrea?, si a mi solo de contarmelo me enciende." y la verdad es que no, a pesar de que se que debería. Me rayan el coche y me lo tomo con filosofia, tengo un accidente y comprendo las explicaciones, le pegan a una amiga... y le parto la cara al culpable. Bueno vale, alguna cosa si me cabrea, pero el 90% de las cosas no, simplemente acepto que son cosas que pueden pasar y ya está. Y la verdad no me entiendo, me sorprendo viendome incapaz de saltar como sería razonable, o irracional, tanto da. Pero normal al fin y al cabo.
Llevo dias dandole vueltas al tema y no acabo de sacar nada en claro.
¿Y vosotros que defectos de fábrica teneis?
Yo no tengo ningún defecto imperdonable, creo. Por lo menos mis defectos de fábrica no me incapacitan para ser considerado persona, me asquea la violencia de genero, me cabrea la violencia en general, me pone enfermo la pederastia y así una larga lista de cosas que un servidor no es capaz de aguantar.
Mis defectos son más normales, menos graves. Hay uno que realmente me tiene intrigado... mi incapacidad para enfadarme. Hay situaciones que explico a mis conocidos que me dicen. "¿Pero no te cabrea?, si a mi solo de contarmelo me enciende." y la verdad es que no, a pesar de que se que debería. Me rayan el coche y me lo tomo con filosofia, tengo un accidente y comprendo las explicaciones, le pegan a una amiga... y le parto la cara al culpable. Bueno vale, alguna cosa si me cabrea, pero el 90% de las cosas no, simplemente acepto que son cosas que pueden pasar y ya está. Y la verdad no me entiendo, me sorprendo viendome incapaz de saltar como sería razonable, o irracional, tanto da. Pero normal al fin y al cabo.
Llevo dias dandole vueltas al tema y no acabo de sacar nada en claro.
¿Y vosotros que defectos de fábrica teneis?
Érase una vez, una perdiz afortunada...
Hace años, en la oscuridad de mi cuarto, la seguridad de mis sabanas y acompañado de la voz de mi padre creí entender que todas las historias empezaban con un:
y acababan con un:
En las historias previas a quedarme dormido siempre había un héroe bueno que derrotaba a piratas, dragones o hechiceros. Los náufragos de las historias de mi infancia siempre llegaban a islas desiertas que nunca eran tan desiertas , en mis noches los oasis nunca fueron espejismos y las princesas siempre se quedaban con el príncipe bueno.
Antes las historias me hacían soñar y esperaba la hora de irme a dormir con impaciencia.
Con el paso de los años he descubierto que aquellas historias eran mentiras o que todas las mentiras tienen su historia, no sabría deciros. Hoy mis historias empiezan con el roce de unos labios y terminan con puertas cerradas. Mis princesas nunca se quedaron con el príncipe porque siempre hubo uno más guapo, mas listo, menos bueno... mis islas siempre han estado totalmente desiertas y mis oasis con forma de piel de mujer han resultado ser un espejismo que ha desaparecido cuando mas sediento he estado...
En la oscuridad de mi cuarto, entre la supuesta seguridad de mis sabanas ya no hay dragones, piratas ni hechiceros, ya no hay historias que empiezan con un "Érase una vez" y terminan con perdices asadas, las únicas historias que ocupan mis noches tienen forma de preocupaciones.
Aún a veces espero ver entrar a mi padre por la puerta de mi habitación fabricando una historia en su cabeza, de vez en cuando desearía que la realidad no fuera mas que otra fantasía...
Érase una vez....
y acababan con un:
.... vivieron felices y comieron perdices.
En las historias previas a quedarme dormido siempre había un héroe bueno que derrotaba a piratas, dragones o hechiceros. Los náufragos de las historias de mi infancia siempre llegaban a islas desiertas que nunca eran tan desiertas , en mis noches los oasis nunca fueron espejismos y las princesas siempre se quedaban con el príncipe bueno.
Antes las historias me hacían soñar y esperaba la hora de irme a dormir con impaciencia.
Con el paso de los años he descubierto que aquellas historias eran mentiras o que todas las mentiras tienen su historia, no sabría deciros. Hoy mis historias empiezan con el roce de unos labios y terminan con puertas cerradas. Mis princesas nunca se quedaron con el príncipe porque siempre hubo uno más guapo, mas listo, menos bueno... mis islas siempre han estado totalmente desiertas y mis oasis con forma de piel de mujer han resultado ser un espejismo que ha desaparecido cuando mas sediento he estado...
En la oscuridad de mi cuarto, entre la supuesta seguridad de mis sabanas ya no hay dragones, piratas ni hechiceros, ya no hay historias que empiezan con un "Érase una vez" y terminan con perdices asadas, las únicas historias que ocupan mis noches tienen forma de preocupaciones.
Aún a veces espero ver entrar a mi padre por la puerta de mi habitación fabricando una historia en su cabeza, de vez en cuando desearía que la realidad no fuera mas que otra fantasía...
Vergüenza....
Dos simples palabras que surgidas de los labios de cualquier chica hace unos años atrás hubieran causado dos reacciones en mi, la primera es hacerme ver que la oftalmología está muy necesitada de buenos doctores que graduen la vista de la gente , y la segunda, hacerme sonrojar completamente. La vergüenza, el pudor y la inseguridad eran parte importante de mi y me definían casi mejor que cualquier otra cualidad. Creo que de pocas cosas me alegro tanto como de haber perdido la vergüenza, haberme sobrepuesto a mi pudor y... bueno aún soy inseguro en algunas cosas aunque no dejo que eso me frene a la hora de hacerlas.
- Gracias guapo.
No sabría decir el qué, el como o cuando dejé la vergüenza de lado... no sabría decir como aquel chavalito que tartamudeaba hablando con según que personas o se sonrojaba cuando tenía que leer en público pasó a bailar en los podiums de cada discoteca a la que iba sin haber probado una gota de alcohol o a ser el que siempre exponía los trabajos cuando trabajaba en grupo, da igual que hubiera que hacerlo delante de 50 caras desconocidas o de 3 conocidos...
Hace dos meses atrás tuve la oportunidad de poner a prueba esa falta de vergüenza. Mi hermana llego un día de clase y me dijo:
-¡Necesito hacerte fotos en bolas para luego proyectarlas en una pared de mi clase!Bueno, vale, puede que sus palabras fueran algo más sutiles, algo más suplicantes y bastante menos directas, pero en el fondo, la esencia de lo que me estaba pidiendo era exactamente eso. No hay forma más clara y concisa de resumirlo.
Así que ,viendo que o aceptaba o iba a tener que ser ella la que se autofotografiara para proyectarse en su clase de fotografía, acepté dejarme inmortalizar en mi desnudez y proyectar mis multitud de defectos ampliados sobre una pared blanca para ser juzgado cual obra de arte antes los ojos de sus compañeros.
Ella aprobó la asignatura y yo me demostré que mi falta de vergüenza y pudor son tan claras como pensaba. Sólo hay una cosa de la que no estoy nada contento... algo que me pincha en mi pequeño y escondido ego... ¡Aún espero que me llame alguna de sus compañeras para hacer un café! JAJAJJAJAJAJA
El tiempo y la experiencia me ha demostrado que no hay peor barrera que la que nos autoimponemos. Y la vergüenza, por desgracia, es una de las mas habituales.
Foto: Sí, soy yo. Lo único aceptable de mi, mi espalda.
Kill the Groundhog...
8:00h
Suena el despertador, la misma canción de ayer, el mismo techo de la misma habitación en la misma casa, el mismo pijama o mejor dicho la misma falta de él, el mismo pensamiento al despertar, vuelvo a estar solo....
Demasiadas cosas iguales en los últimos meses, demasiado pocas cosas distintas en los últimos años.
Aún sigo buscando que será lo que hará que se acabe este ciclo, estoy harto de mi mes de la marmota... ¡Qué digo! ¡Estoy harto de mis años de la marmota! Cansado de vivir encerrado en esta misma puta rutina. Los cambios sutiles no son suficientes, necesito una revolución...
El problema es que mis cadenas no son otras que mi propia forma de ser, mis propios valores, mi propia familia, mis propias responsabilidades... yo mismo me anclo a esta rutina porque la única forma de comportarme como me convendría sería olvidandome de mi mismo, de mi esencia de aquello que me define en buena parte como la persona que soy...
Y aquí estoy volviendo a poner el despertador para que mañana vuelva a sonar la misma canción de siempre, bajo el mismo techo de siempre, en la misma cama de siempre en la misma habitación de la misma casa de siempre , con el mismo pijama de siempre o mejor dicho la misma ausencia de él, me invada el mismo pensamiento al despertar y vuelva a encontrarme que sigo estando solo...
Aunque quiera, aunque me gustaría... no puedo olvidarme de mi, de poco me serviría romper con la rutina para perderme en el proceso.
....
Poner el video directamente en el minuto 0:38. Rafa Pons es uno de mis últimos descubrimientos, musicalmente hablando, claro.
Stand By
Hoy ha pasado algo que me hace replantearme la idea de este blog... algo que no esperaba que pasara a pesar de que cabia la posibilidad.
He perdido el anonimato y lo he perdido interfiriendo en la vida de alguien a quien quiero con locura... y mas peligroso aun puede incurrir en la perdida de confianza y amistad. Algo con lo que no estoy dispuesto a jugar. Hasta que no decida que hacer "Cromatismo sensorial" cierra sus puertas...
***
He decidido que, cambiaré lo que explico de aquí en adelante y he borrado toda entrada con alusiones a mi entorno inmediato y mutilado aquellas en las que se hacian referencias parciales.
Lo que escriba de aqui en adelante será distinto... será como tuvo que ser desde un principio...
Un saludo
He perdido el anonimato y lo he perdido interfiriendo en la vida de alguien a quien quiero con locura... y mas peligroso aun puede incurrir en la perdida de confianza y amistad. Algo con lo que no estoy dispuesto a jugar. Hasta que no decida que hacer "Cromatismo sensorial" cierra sus puertas...
***
He decidido que, cambiaré lo que explico de aquí en adelante y he borrado toda entrada con alusiones a mi entorno inmediato y mutilado aquellas en las que se hacian referencias parciales.
Lo que escriba de aqui en adelante será distinto... será como tuvo que ser desde un principio...
Un saludo
Momentos...
De vez en cuando, así sin querer, te encuentras sin buscarte y dicho sea de paso, sin esperarlo. Puede que sean los ojos de una persona al subir en el metro, la letra de una canción al cambiar de emisora o la sucesión de letras que alguien ha juntado para formar una frase, frase en la que, de golpe y en caliente, te encuentras representado cual fotografía de tú yo interior.
A mi me pasó antes de ayer, salí a las *fiestas de Gracia para ir a ver el concierto de uno de mis antiguos compañeros de la EGB, conciertazo para ser fiel a la realidad. La noche se alargó lo que nos dejaron alargarla. No fue la mejor noche de mi vida, no conocí a nadie especial, no compartí algo que valga la pena recordar durante mucho tiempo y además no pude dejar sentir un pinchazo de envidia viendo a dos amigos liados, envidia no por él estando con ella sino porque realmente sigo sin conocer a nadie con quien me apetezca estar así.
Nos tocaba volver a casa en transporte público, momento remember de mis 19 añitos, algo que hace tiempo que no practico acostumbrado a la comodidad e independencia que me da mi Seat León. Salvados los dolores de cabeza que da desplazarse por Barcelona en transporte público en Agosto, las lineas de tren por el centro andan cortadas así como la linea de metro que me acerca a Badalona, me bajé en la estación de tren a eso de las 6:20 a.m. Tocaba caminar por las calles de siempre y hacerlo con mi paso rápido habitual con el simple objetivo de llegar a casa lo antes posible... pero no se por que ver saltar a aquellos chavales la valla que da a la playa me hizo cambiar de opinión... iría por el paseo de la playa, aunque más lento me permitiría disfrutar del ruido de las olas.
En ese trayecto me di cuenta de como nos perdemos buscando cosas insignificantes, como la preocupación y el ritmo frenético de nuestras vidas nos impiden disfrutar de las cosas que nos rodean. La soledad de la playa, los primeros rayos de luz solar apareciendo por el horizonte, el sonido de las gaviotas al pasar sobre mi cabeza, la sensación de las olas contra mis piernas... me sentí genial, me descubrí sin poder dejar de sonreir y bastante mejor de lo que me había sentido desde hacía tiempo. Ayer me enamoré de un momento del día, me enamoré de la sensación de volver a casa caminando con la arena bajo mis pies... ahora ando pensando en salir mas amenudo en transporte público sólo por tener una excusa para repetir la experiencia.
Quizás debería replantearme mis preocupaciones y lo que me apetece hacer, quizás debería aprender a disfrutar de lo que me rodea... Quizás, y solo quizás, mañana el despertador suene a las 6.00 a.m para poder volver a encontrarme a solas conmigo mismo.
*Gracia es uno de los barrios más carismáticos de Barcelona y sus fiestas tienen un encanto especial.
Foto: La fecha y la hora no engañan. En ese precisamente eramos dos los que disfrutabamos de ese momento... No eramos ni mas ni menos que yo junto conmigo mismo ;D
Edito en honor a Fante para añadir que: Este relato, post, es totalmente verídico, cualquier parecido con la ficción es mera coincidencia.
Porcentajes
Acabada la temporada de series mis noches de los lunes, martes y jueves quedaron huerfanas. Aburrido, sin planes en que ocupar la mayoría de ellas (No se puede salir a cenar todos los dias, por desgracia) y si ninguna lectura a mano donde perderme,retomé el juego de poker que encontré en facebook hace tiempo.
Esta vez me dio por informarme un poco sobre las probabilidades que me ofrecía cada mano y me sorprendió darme cuenta como varía el juego cuando uno sabe que posibilidades tiene de ganar con cada mano. Dejando pasar los porcentajes mas bajos de victoria y dándolo todo a ciegas con aquellas cartas que te dan un tanto por ciento mas alto.
Este hecho, trivial en apariencia, me ha llevado a dos reflexiones:
1ª.- ¿Cómo cambiaría nuestra forma de ser y actuar en nuestro día a día si supiéramos el tanto por cierto de éxito que tenemos en cada acción? ¿Dejaríamos pasar algunas oportunidades únicas al saber que probablemente acabarían en fracaso? ¿Y con las personas? ¿Dejaríamos de intentar algunas cosas sólo por saber que la probabilidad de que funcione es remotamente posible? Por otra parte... ¿Que pasaría con aquellas cosas que sin llenarnos completamente tubieran una oportunidad de éxito muy altas? ¿Las haríamos por su facilidad de éxito?
2º.- ¿Qué porcentaje de éxito consideramos aceptables? Es evidente que no aplicamos la misma regla para todas las cosas. EL hecho de que tengamos un 0,0000000000001% de probabilidades de que nos toque la primitiva no nos frena para que juguemos cada semana, como dice mi amigo Santi (Alguien de quien prometo hablar pronto) una oportunidad entre 10millones sigue siendo una oportunidad. Tener un 5% de ligar con Elsa Pataki si vamos a una discoteca en concreto nos puede parecer un porcentaje más que suficiente para intentarlo. Si en cambio nos dicen que tenemos un 95% por ciento de probabilidades de llegar sanos y salvos a casa si cogemos el coche mañana, nos puede parecer totalmente insuficiente.
Al hablar de tantos por cientos nunca puedo evitar recordar uno que fue clave en mi vida. Probablemente si me hubieran dicho que tenía un 50% de me tocara un coche hubiera estado contentísimo, o en aquella época una supernitendo casi que mejor. El problema es que el destino decidió un día, a mis 13 años y sin venir a cuento, jugarse la vida de mi madre a cara o cruz. Por suerte ella ganó y del herpes encefálico que me impidió verla durante 2 meses sólo ha quedado en una anotación en su ficha hospitalaria. (Prometo hablaros de ella también).
Por cierto... yo prefiero no conocer el tanto por cierto que tengo de ganar en las cartas que me da la vida. Puede que gane menos veces, pero aprendo más de los errores y disfruto mas de la partida ;P
Ale, disfrutar del fin de semana. A ver si mi inicio de bronquitis no me chafa la cenita y fiesta que hay prevista para mañana.
Esta vez me dio por informarme un poco sobre las probabilidades que me ofrecía cada mano y me sorprendió darme cuenta como varía el juego cuando uno sabe que posibilidades tiene de ganar con cada mano. Dejando pasar los porcentajes mas bajos de victoria y dándolo todo a ciegas con aquellas cartas que te dan un tanto por ciento mas alto.
Este hecho, trivial en apariencia, me ha llevado a dos reflexiones:
1ª.- ¿Cómo cambiaría nuestra forma de ser y actuar en nuestro día a día si supiéramos el tanto por cierto de éxito que tenemos en cada acción? ¿Dejaríamos pasar algunas oportunidades únicas al saber que probablemente acabarían en fracaso? ¿Y con las personas? ¿Dejaríamos de intentar algunas cosas sólo por saber que la probabilidad de que funcione es remotamente posible? Por otra parte... ¿Que pasaría con aquellas cosas que sin llenarnos completamente tubieran una oportunidad de éxito muy altas? ¿Las haríamos por su facilidad de éxito?
2º.- ¿Qué porcentaje de éxito consideramos aceptables? Es evidente que no aplicamos la misma regla para todas las cosas. EL hecho de que tengamos un 0,0000000000001% de probabilidades de que nos toque la primitiva no nos frena para que juguemos cada semana, como dice mi amigo Santi (Alguien de quien prometo hablar pronto) una oportunidad entre 10millones sigue siendo una oportunidad. Tener un 5% de ligar con Elsa Pataki si vamos a una discoteca en concreto nos puede parecer un porcentaje más que suficiente para intentarlo. Si en cambio nos dicen que tenemos un 95% por ciento de probabilidades de llegar sanos y salvos a casa si cogemos el coche mañana, nos puede parecer totalmente insuficiente.
Al hablar de tantos por cientos nunca puedo evitar recordar uno que fue clave en mi vida. Probablemente si me hubieran dicho que tenía un 50% de me tocara un coche hubiera estado contentísimo, o en aquella época una supernitendo casi que mejor. El problema es que el destino decidió un día, a mis 13 años y sin venir a cuento, jugarse la vida de mi madre a cara o cruz. Por suerte ella ganó y del herpes encefálico que me impidió verla durante 2 meses sólo ha quedado en una anotación en su ficha hospitalaria. (Prometo hablaros de ella también).
Por cierto... yo prefiero no conocer el tanto por cierto que tengo de ganar en las cartas que me da la vida. Puede que gane menos veces, pero aprendo más de los errores y disfruto mas de la partida ;P
Ale, disfrutar del fin de semana. A ver si mi inicio de bronquitis no me chafa la cenita y fiesta que hay prevista para mañana.
¡Catarro! ¡Que planazo!
Que mejor fecha que el 5 de agosto para pillar un catarro de los buenos. ¿Verdad?
Aquí me teneis pudiendo ir a la playa, a dar una vuelta, quedar con unos y con otros... estoy en casa... perdiendo pasta por no haber ido a trabajar, con la garganta como si me hubiera comido un estropajo y la nariz color pimiento... ¡Cagonla!
Por otra parte hoy se acaban mis 10 dias de rodriguez. Tengo que recoger a mi madre que viene de sevilla a las 14:20h... intentaremos no perder los nervios con su adopción total del acento sevillano.
Si, si... lo dicho. ¡Este agosto empieza de puuuuuta... pena!
Aquí me teneis pudiendo ir a la playa, a dar una vuelta, quedar con unos y con otros... estoy en casa... perdiendo pasta por no haber ido a trabajar, con la garganta como si me hubiera comido un estropajo y la nariz color pimiento... ¡Cagonla!
Por otra parte hoy se acaban mis 10 dias de rodriguez. Tengo que recoger a mi madre que viene de sevilla a las 14:20h... intentaremos no perder los nervios con su adopción total del acento sevillano.
Si, si... lo dicho. ¡Este agosto empieza de puuuuuta... pena!
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