No se admiten devoluciones...

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Pese a lo impresionante de la vida, lo único y lo extraordinario de este nuestro caparazón con forma bipeda, no estamos absentos de los defectos de fábrica. Por desgracia llegamos al mundo sin garantía ni opción de devolución.

 Yo no tengo ningún defecto imperdonable, creo. Por lo menos mis defectos de fábrica no me incapacitan para ser considerado persona, me asquea la violencia de genero, me cabrea la violencia en general, me pone enfermo la pederastia y así una larga lista de cosas que un servidor no es capaz de aguantar.

Mis defectos son más normales, menos graves. Hay uno que realmente me tiene intrigado... mi incapacidad para enfadarme. Hay situaciones que explico a mis conocidos que me dicen. "¿Pero no te cabrea?, si a mi solo de contarmelo me enciende." y la verdad es que no, a pesar de que se que debería. Me rayan el coche y me lo tomo con filosofia, tengo un accidente y comprendo las explicaciones, le pegan a una amiga... y le parto la cara al culpable. Bueno vale, alguna cosa si me cabrea, pero el 90% de las cosas no, simplemente acepto que son cosas que pueden pasar y ya está. Y la verdad no me entiendo, me sorprendo viendome incapaz de saltar como sería razonable, o irracional, tanto da. Pero normal al fin y al cabo.

 Llevo dias dandole vueltas al tema y no acabo de sacar nada en claro.

 ¿Y vosotros que defectos de fábrica teneis?

14 comentarios:

Ana dlhc dijo...

Te iba a comentar ahora mismo, a estas horas, pero me he dado cuenta que sólo iba a poner tonterías.

Pero ya te adelanto que mi mayor defecto de fábrica es (no siempre, a veces) ver más defectos en mí de los que verdaderamente hay. Soy, en ocasiones, una intrapesimista en potencia.

PD: Te lo confirmo: no tienes ningún defecto imperdonable.

Espérame en Siberia dijo...

Pues yo tengo un enorme problema con mi sueño. Es bastante caprichoso el muchacho, pero ya estoy encariñada con él. Lleva casi 20 años conmigo y mejor le aguanto los berrinches, porque sé que nadie me lo va a aceptar de regreso.
Si es que este me vino con errores de fábrica, sin garantía y sin instructivo, caray.

Muá.

Lorena dijo...

Mi mayor defecto de fábrica es el perfeccionismo, me obliga a controlar, a ser minuciosa, a ser híper observadora... Es un auténtico coñazo!!!
Por suerte, está en remisión :)
Un besazo!

Xochie dijo...

Buf,creo que tendre que aceptar publicamente por primera vez que mi defecto de fabrica, es ser tan pasional y tan intensa con todo. La verdad, desde hace un tiempo aca soy consciente de ellos, y le trato de bajar dos rayitas a mi desmesurada pasion por todo ( desde comer, hasta entrenar, hasta escribir,hasta pensar magicamente, que me encontrare una mirada igual de perdida que la mia en la calle) un besico.

Paula dijo...

Mi defecto de fábrica... El orgullo quizás, o los celos. Sí, los celos.. Soy demasiado celosa y odio serlo.

Un beso!

Take it easy! dijo...

Me alegra ver que no tengo ningun psicopata asesino/a en potencia entre los que me leeis (Por lo menos no declarado jajajaja). Todos tenemos los defectos de fábrica adecuados, el toque ácido/amargo que le da un caracter distinto a nuestra personalidad. Si todo fueramos un saco de dulzura perfecta acabariamos por convertirnos en un pastel de lo mas empalagoso.

;D

P.d: Gracias por dejarme unas lineas.

Perfectamente imperfecta dijo...

yo no creo que lo tuyo sea un defecto de fábrica, todo lo contrario... Tomarse la vida con esa filosofía está muy bien, yo soy todo lo contrario, soy como una chispita de una hoguera, me prendo enseguida, tengo que aprender a calmar mis nervios y tomarme las cosas de otra manera...
a sosegar! como dice un amigo mío: ¡Sosiega!

Anónimo dijo...

Una amiga tiene la teoría de que el cuerpo es sólo un ordenador portatil para facilitarnos las cosas. Como todos los ordenadores, nos estropeamos. Algunos por defectos de fábrica, otros por el mal funcionamiento, otros simplemente de usados y viejos.

(No te veo hoy en mi blog, estoy algo rallada con esto de los enlaces, no entiendo nada)

Un beso grande.

Ana dijo...

Más que un defecto, yo opino que lo tuyo es una virtud, en serio, admiro a la gente asi, hay que vivir tranquilo! verás como duras 200 años o más! jajaj
Mi mayor defecto, la cabezonería, creo que soy la persona más cabezona del mundo, además de ideas fijas, cuando me empeño en algo, no paro hasta que lo consigo, y a veces es muy frustante... jajaja
Por cierto, soy nueva por aqui, me encanta tu blog, enhorabuena!

El que ve la vida pasar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mario dijo...

Aún sigo en la fábrica. Así que cuando salga ya te contaré. Eso sí, tu blog no tiene ningún defecto de fabricación. Las letras están bien engrasadas. Felicidades por este texto. Es bueno, bueno... y no te lo digo por peloteo ni para evitar tu enfado, que sé no sucedería tal cosa.
Suerte.

Mariona dijo...

puf defectos..

tozuda,ciclotimica,mal humorada...y podría seguir.
unbeso

DeZeta dijo...

Yo es que soy perfecto...

Nah, totalmente imperfecto, en todos los sentidos, ahí está la gracia, en superarse a uno mismo y sacarle partido a tus limitaciones, del defecto hacer virtud.

Abrazos Teikit

CLC dijo...

La fábrica cerró a los pocos meses de que yo saliera... le aceptaron un ERE. No pudo hacer frente a tanta reparación. Cierto es que la garantía no cubre la devolución, pero sí la reparación -siempre y cuando no haya sustitución de piezas-. El caso es que era verme volver y se les ponía una cara de "circunstancia" increible.
Al poco me enteré que habían abierto otra, pero claro, mi garantía ya no tenía validez, y así me quedé: A MEDIAS Y LLENITA DE DEFECTOS.

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