Víctimas de nuestra educación

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Imaginad nacer en una familia pobre de pescadores. Imaginad hacerlo tras una guerra civil y en medio de una dictadura, imaginad que teneis 5 hermanos y una hermana. Imaginad que os obligan a dejar de estudiar para encargaros de la casa cuando la escoba aún es mucho más alta que vosotros. Imaginad que los primeros años de vuestra vida creceis en un barrio como la Barceloneta pero que un día os trasladan a vivir a una barrio marginal de Badalona. Ahora imaginad que vuestro padre no pregunta, no habla con vosotros no dialoga, simplemente ordena y ejecuta los castigos. Imaginad que si un hermano te pega, recibiras tú y él, imaginad que si un dia algo de la casa no esta completamente en condiciones volveras a recibir, da igual la razón....

 Imaginad crecer sin aprender a dialogar.

 Yo conozco a alguien así, alguien que a pesar de ser una de las personas más maravillosas que existen es incapaz de mantener una conversación normal. Los nervios, la tensión la alteran haciendole perder los estribos y no es capaz de razonar.

Ahora cuando debería enfrentarse a las cosas empezando con el diálogo, no sabe hacerlo y eso obliga a alguien como yo a hacer de intermediario, me obliga a engrasar sus relaciones con gente a la que ya no quiere volver a ver pero que no tiene otra opción, al fin y alcabo a compartido mucho mas que 28 años de su vida con esa persona...

 Y os preguntareis. ¿Por qué te comes tú ese marrón? Soy su hijo...

10 comentarios:

Mario dijo...

Víctimas del silencio.
Tu padre, su padre, esos padres nuestros de cada día, silenciaron sus voces y dejaron que gritaran sus silencios con gestos. A veces, castigos, a veces castigos. Nos empeñamos en recordar lo mejor dentro de lo menos duro. Y para ellos no hubo piedad. En Irak está sucediendo lo mismo. Lo mismo sucede en Centroamérica. Sucedió en la extinta Yugoslavia, en la europa del Este. Se desintegró Rusia y se rompió en mil pedazos. Las piezas del puzzle volaron. Y miles de familias desmembradas por luchas fraticidas. Los sentimientos, huérfanos. Los sentidos sin sentido. Y las familias vivieron del y para el silencio. Y ahí castigan las armas a los padres y a las madres. Y los hermanos mayores se convierten en adultos de la noche a la mañana, por necesidades y por necedades. Ahí el castigo sigue llamándose Papá, y el premio, también, papá.

Gracias por esta entrada. Por tu blog en general...

Un abrazo.

Mario dijo...

Vamos, no se desintegró Rusia (Aún no... aunque si Putin se empeña...). Se desintegró, de diluyó, se todo lo que tú quieras, la Unión Soviética. Perdona por el lapsus y la pesadez...

Espérame en Siberia dijo...

Yo también tuve por padre a alguien que no acostumbraba razonar lo suficiente, las causas creo que nunca quedarán claras pues murió cuando yo tenía 14 años y, de cierto modo, ya lo perdoné.
Pero creo que, en gran parte, esa cerrazón al diálogo suele darse por miedo. Miedo a quedar expuesto ante los hijos, etcétera.

Un abrazo inmenso y gracias por tus buenas vibras con mi sobrino ;D

Xochie dijo...

Tengo uno asi, y esta del otro lado del mundo,
y aunque se que tuvo una historia ( como todos creo yo ) Me ha hecho pasar Historias a mi tambien, que me han dejado marcada.
Yo lo perdone, por mi propia salud espiritual y mental, y por estar en armonia con mis raicez., aunque sigue sin hablarme y esto por anios.
Recuerda que la gente que lastima, es alguien que lo han lastimado antes, aunque esto no es justificacion. Confieso que removiste una emocion fuerte dentro de mi con esta entrada. Un abrazo.

Anónimo dijo...

No sé qué decir a todo esto. En serio, no puedo decir nada. A veces es mejor el silencio, y sólo el acto de presencia, como hoy. La música melancólica que me llega al leerlo me deja muda.

Un beso.

Lectora Anónima dijo...

No pretendo disculparlo ni mucho menos, pero probablemente él lo haya hecho lo mejor que supo teniendo en cuenta lo que le ha tocado vivir, ahora sólo queda que nosotros lo hagamos mejor con nuestros hijos

Take it easy! dijo...

Buenas,

Veamos por pasos. Supongo que me he expresado mal, o bien ya que quería que el texto fuera algo ambíguo. En este caso no hablo de él, sinó de ella. Él es mi abuelo, ella... ya os imaginais quien puede ser.

Supongo que sí, mi abuelo lo hizo lo mejor que supo, de la misma forma que mi madre lo hizo lo mejor que pudo conmigo y mis hermanos.

A pesar de todo, nuestra educación nos conlleva unas repercusiones en nuestra vida adulta que luego nos condicionan. Yo soy de la forma que soy, no por mis genes, que también, sino por la educación y las vivencias que me ha tocado pasar. Y en mi caso, hasta hace unos años, las carencias en mis capacidades de dialogar se representaban en forma de un hermetismo a la hora de afrontar mis problemas y preocupaciones. Al fin y al cabo en mi casa siempre fue como se solucionaban las cosas, sin acudir a los demas...

Rapanuy dijo...

Hola, soy nuevo en tu blog, te llevo leyendo un tiempo y me gustaría comentarte algo. Sobre el tema genético, yo no lo descartaría tan a la ligera. Por lo demás, mal de muchos… y la vida continua. Saludos

Eme dijo...

la verdad, habria que discutir muchos detalles, pero creo que tendria que convidarte un cafe*

hay cosas que a simple viste nos pueden parecer ilogicas, pero habria que ver los acentos de las "i"*

Besosdulces*

Take it easy! dijo...

Muy buenas rapanuy, un placer tenerte por aqui. Me alegra que te hayas dejado ver en forma de comentario, así podré yo también leerte ;D

Eme, ese cafe queda pendiente. Al fin y alcabo no descarto fugarme a Venezuela.

;D

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