Sudor y prejuicios...
Prejuicios: famosos, conocidos y poco argumentables. Así son todos ellos...
Movido por uno de nuestros estimados prejuicios nunca, hasta hace un par de años, había salido con los amigos de mi hermano. Cada vez que escuchaba hablar de ellos me venía la imagen de los chavalitos de 16 años que traían apoyado en sus hombros a mi hermano en sus primeras borracheras, sus pintillas de macarrillas descerebrados y su carácter infantil. Lo reconzco eran prejuicios, simples y llanos prejuicios. Nunca había hablado con ellos, no los conocía y la verdad no tenía el mas remoto interés. Mi mente no podía comprender que 3 años de diferencia a mis 19 años era una brecha bastante importante, pero que el tiempo, entre otras muchas cosas, es capaz de convertir la más grande de las fallas interoceánicas en un simple rasguño, y biceversa, en cuanto a diferencias de madurez se refiere. Así que cuando, movido por el interés de mi hermano o por mi falta de otros planes no sabría deciros, me uní a ellos en una salida nocturna. Me quedé gratamente sorprendido al comprobar que mis 26 años y sus 23 años resultaron ser una sutil inconveniencia numérica complentamente despreciable, en la mayoría de los casos.
Desde entonces me he apuntado a cada una de sus fiestas, sus cenas, sus celebraciones triviales y las no tan triviales, he celebrado el triplete en un bar perdido de Sant Andreu, he brindado en diferentes locales de Mataró y Barcelona a la salud de cada uno de nosotros, he compartido confidencias y preocupaciones y me han ayudado a desconectar con su caracter extrovertido y la gran amistad que los une cuando me ha hecho falta.
Así que cuando este domingo me desperté, después de pasarme la noche bailando y brincando en una discoteca con la misma ventilación que una sauna turca pero 10.000 veces más divertida, y me di cuenta que el olor que hacía no era mi olor habitual, sino que era una mezcla de los olores corporales de todos nosotros, aparte de salir corriendo a la ducha sin haber ni dado los buenos días al resto de la familia, me sentí agradecido de haber tenido la oportunidad de corregir mi estúpida percepción de la realidad en cuanto a diferencias de edad se refiere y poder compartir mucho más que sudores, risas y bailes con gente que vale tanto la pena.
Contento estoy de sentir que cada día dejan un poco más de ser los amigos de mi hermano para convertirse en nuestros amigos. Tanto es así que hoy he decidido romper mi autoimpuesto anonimato físico, para encabezar esta entrada con una foto de todos nosotros, yo incluido, en la sauna turca con tintes de discoteca en la que estuvimos esta sábado noche.
De paso aprovecho para dejar de lado otro prejuicio y empiezo a pensar que la gente no nos acaba juzgando por nuestra apariencia, sino que lo hace a pesar de ella.
Buenas noches a todos. Os invito a que dejeis alguno de vuestros prejuicios al salir de este blog. Yo me encargo de tirarlos de paso que me deshago de los mios.
P.D: No espereis que os diga quien soy yo, quien es mi hermano o quien es el que cumplía años. Podeis ponerme la cara de cualquiera de la foto, al final lo que me define no lo encontrareis en mi físico sino en lo que intento plasmar dibujado en esta sucesión de letras que forman mi blog.
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12 comentarios:
Debo de reconocer que Centrifugaciones mentales comparte parte del mérito en el hecho que haya dado mi brazo a torcer en cuanto a lo poco decisivo de las diferencias de edades una vez pasada la veintena de edad.
Gracias amore por ser como eres, la pettit suisse con la cabeza mejor amueblada que conozco sin lugar a dudas.
;D
Un besazo
Llevo un buen rato mirando la pantalla, pensando e intentado encontrar dentro de esta cabecita -supuestamente bien amueblada- alguna palabra que escribir, pero esta pettit suisse de casi 23 años se ha quedado (sin que sirva de precentes) sin qué decir...
Amore, no me vuelvas a escribir cosas así (me pongo ñoña y no me gusta), que vendo en exclusiva cuál es tu identidad en la foto. Así que ándate con ojo xD
¡MUAKS!
¿Sabes qué? Creo que eres el chico con la camiseta verde... bueno o el de abajo. En cualquier caso, uno eres tú y el otro es tu hermano. Casi seguro. Me juego mi blog, jajaja.
Un beso.
Pues yo he aprendido que los prejuicios son la cosa más natural del mundo. Incluso son buenos en algunos casos. El problema está cuando no salimos de nuestros paradigmas porque los prejuicios no nos permiten ver más allá.
Yo CREO adivinar quién eres en la foto, pero lo más seguro es que esté equivocada. Me baso en tu edad, y es que no todos se ven de 23 años. Pero no voy a decirte quién creo que eres, para que no me digas prejuiciosa :P
Un beso, bombón.
Jum...
Me ha hecho gracia. Ahora tengo curiosidad... ¿Alguno de la foto se ajusta a la "imagen" que teneis de mi? Ya me pensaré si acabo diciendo quien soy, pero tengo curiosidad por saber quien pensais vosotros que puedo ser.
Efectivamente no todos se ven de 23 años, en parte porque todos tienen 25 y yo voy a cumplir los 28. Jajajaja.
Un beso a las tres.
Hola!
Pues yo estoy de acuerdo en que eres o el de la camiseta verde o el de abajo. La forma de las cejas es idéntica, el cuello y la nuez también, la nariz, la forma de los ojos... Si esos dos chicos no son hermanos, deberían serlo!!
Me alegro mucho de que vencieras tus prejuicios. Yo también tengo algunos parecidos que algún día deberé romper ;)
Besos!!
P.D.: La apariencia física es definitivamente lo de menos.
Eres el de la camiseta verde. Sí, sí. Vamos termina de romper y ¡¡hazlo a lo grande!! ¿Quién coño eres? ¿eh? jajajaja.
Beso.
Me alegro de que superases prejuicios...y más con el tema edad...jopé q tengo 21 años!! Soy peque :D
Ahh por cierto ¡que buenísimo el video que me recomendaste! no lo conocía, me ha encantado, no veas que risa me pasé yo sola y encima con los cascos puestos que mi familia debía pensar que estaba loca (bueno, ya están un poco convencidos de esto la verdad jejej)
¡¡y cómo no te iba a nombrar entre los blogs, si gracias a tu blog he descubierto otros muchos increíbles!! Estoy fascinada con esto del mundo bloggero jajaj
besos!!!
Pd: la verdad es q no tengo ni idea de quien eres en esa foto…lo siento, tengo la intuición atrofiada últimamente…y diga quien diga no acertaré seguro :)... pero ¡como molan los brazos que se ven en la foto, si parecéis todos un ente de cuatro brazos! jajaja… :D
Ah, mira, qué detallazo eso de tus 28 años, jajajaja. Es algo que pudiste haberme hecho saber antes, bombón.
Supuse que te daría curiosidad saber quién pensamos que eres tú, pero que las cosas sean justas: dando y dando. Yo te digo quién creo que eres, y tú me dices si le he atinado o no, ¿qué te parece? :P
Un beso, guapo.
Tú... el de la perilla... tu hermano... camiseta gris de rayas
¿Bingo?
Jajajja. Demostrado me queda. La imagen exterior nada tiene que ver con la interior.
Ni un solo acierto de quien soy.
Me voy a dormir con una sonrisa. De vez en cuando me gusta ser el malo, creo que os voy a dejar con la incognita.
Muakkkssss.
P.D: No os preocupeis en algún momento de mañana volveré a ser bueno... supongo.
blogueando blogueando, aquí he acabado :) Curiosamente, he pensado mucho en el tema de los prejuicios en los últimos días. Hasta hace poco siempre me ha enorgullecido pensar que carecía de prejuicios, pero no sé si la experiencia que da la vida, la casualidad o simplemente que me he vuelto más crítico conmigo mismo, me he dado cuenta de que yo también tengo prejuicios. No me enorgullece, todo lo contrario, pero hay que ser honesto con uno mismo.
En cuanto al controvertido tema de tu identidad... xD dijiste que ninguna de las teorías anteriores era acertada, así que voy a empezar a eliminar, y el que quede, PREMIO! jeje un saludo!
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