Principios...

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Es gracioso que una palabra que sirve para designar el comienzo de algo sea la culpable de que haya tantas cosas que acaben o nunca se lleguen a intentar.

 Principios, esas barreras autoimpuestas en las que creemos a pies juntillas a pesar de ser en algunos casos verdaderas estupideces. Por suerte algunas resultan ser frágiles y con poco que las presiones acaban rompiendose, dejandote paso libre, para hacer lo que deseas hacer.

 Yo siempre me he autoimpuesto demasiadas barreras, bastantes más de las necesarias, y probablemente he dejado de probar cosas que luego, no hubieran sido tan malas.

 Nunca estaré con alguien que fume... ¡Falso! Pero lo pensaba realmente, incluso mi primera pareja dejó de fumar por ello.

 Nunca estaré con alguien que tenga pareja... ¡No se! Y es que cada día la palabra nunca la uso menos y la critico más. De todas formas hoy lo pienso y me pregunto ¿Por qué no? Al fin y alcabo el problema no sería mio... mientras no me cuelgue.

 Nunca perdonaría una infidelidad... Y yo que sé. Probablemente si me fueran infiel no me daría ni cuenta, al fin y alcabo soy mister confianza ciega, mister idiota probablemente también.

 Putos principios, malditos finales. Estoy harto de pensar más de lo que actuo... o actuar menos de lo que pienso. Ya no sé...

9 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Uy! Te estás abriendo al mundo... jajaja.
Empezarás a perderte menos cosas siempre que lo tengas claro.
Yo, jamás dejaría de fumar porque me lo pidan.
Fumaría más.

Beso.

Take it easy! dijo...

Ehhh que yo no se lo pedí. Simplemente lo hizo. Cuando lo dejamos volvió... demostración clara de la estupidez humana.

Llevo tiempo a medio abrir...

Perfectamente imperfecta dijo...

Cuánto tiempo RAúl!!! pues como siempre, me ha gustado mucho tu visión, en este caso, sobre los principios, me parece que tienes toda la razón, nunca digas nunca!! dice el famoso refrán!

A medio abrir?? pues abreteeeeeeeeeeee RAúl!! ya verás que tampoco es tan malo estar al otro lado...

besos, curiosita.

Espérame en Siberia dijo...

Es normal, my love. Todos tenemos inseguridades, o, como tú las llamas, "barreras"; y me parece maravilloso que estés trabajando en destruirlas :)

Muchas, muchas gracias por tus buenas vibras, cariño.

Un abrazo inmenso :)

CLC dijo...

Doña Contra dijo:

Subjetivamente veo eso de los principios como el escudo de no hacer o emprender algo.
Como yo soy una linea recta -infinita dentro del plano- no concibo eso de los principios.

Según mis principios jamás haré un trio = no me apetece hacer un trío.

Jamás me drogaré = no me llama la atención la droga.

No saldré con una fumadora = no me gusta besar un cenicero

¿cómo lo ves ahora?

Un besazo,

Cris,

PD: heyyyyy!!! has pillado con ganas a tu musa!!!

Caballo navegante dijo...

Eso, eso.. NUNCA digas: "esta agua no beberé", que la vida es muy traicionera a veces, jajaja. ;P

Lectora Anónima dijo...

Yo entiendo por principios quizá unas normas o valores que en algún momento he aprendido, pero nunca unos principios podrán ser la causa de que me cierre a algo, al contrario...

Detallazo el que tu pareja haya conseguido dejar de fumar por ti.

DeZeta dijo...

¡Eh, que el título de idiota ya lo tiene alguien!

Yo creo que los principios deben ser pautas, tan flexibles y volubles como nuestra propia humanidad. Mientras no desvíen del objetivo, serpentear por el camino a veces te hace ver otras opciones, otras realidades que puedes adaptar como propias.

Lo importante son los generales: respeto por la vida, respeto por la opinión de los demás, etc. Porque si nos encorsetamos en unos principios detallados inamovibles, acabaremos sin movernos porque es sábado, sin comer porque es el ramadán, o sin vida porque no podemos usar preservativo.

Anónimo dijo...

A veces, ya no es sólo cuestión de principios... sinó de valores y bien estar con uno mismo. Supongo, que cada uno tiene su propia escala de valores... Por ejemplo el hecho de liarse con una persona que tiene pareja. Yo por, principios, por escala de valores y bien estar conmigo misma, no me arriesgaría a hacerlo. Por muy mal que esté con mi pareja, le debo lealtad y confianza, al igual que pido que lo hagan conmigo. De otra parte, soy una persona incapaz de liarme con alguien que no me aporte confianza y con la que me sienta realmente en conexión, por lo tanto acabaría pillandome por el. Cosa que implica, que no podría confiar en esa persona en el momento que pudiera tener algo más si pasa, o bien acabaría pasandolo fatal. De hecho creo que no podría mirarme al espejo sabiendo que he sido infiel, o no podría si quiera dormir de saber que me liado con alguien que esta traicionando a su pareja.... Cierto es que núnca puedes decir que de esta agua no veveré, pero si puedes "Intentar" no caer en un entuerto que en un futuro sabes que a la fuerza te va a dañar. Soy buena consejera... pero quien sabe si dentro de un tiempo debo arrepentirme de todo lo dicho! ;) Animo mi niño guapo!

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