Tibidabo per la Mel...

|
Ayer fue día de desconexión, de animar a nuestra amiga M, de llevarla a uno de los sitios que desde su infiancia más le gustan ir, el Tibidabo. Pero también fué un día para reflexionar, y darle vueltas a algunas cosas... porque estuvimos de 10 a 18:30h en el parque y única y exclusivamente dejamos de montar en una atracción... esa a la que fuimos sobre las 17:45h y como había sobre una hora y pico de cola decidimos no esperarnos y que a las 19:15h se partió haciendo que sus cuatro ocupantes se estrellaran contra la atracción vecina y donde una chavalita de 15 años perdió la vida.

 Y entonces es cuando sentado en el sofá de casa recibes el sms de M diciendo, si no habeis hablado con vuestras madres esta tarde es un buen momento para llamarlas... ha habido un accidente mortal en el tibidabo. Y enciendes la tele, y escuchas los datos y visualizas a todos los niños que habían en el parque haciendo cola a tu alrededor y te haces a la idea de que si hubierais decidido quedaros podríais haber sidos vosotros o uno de vuestros amigos... o los chicos de delante o los chicos de detrás...

 Nunca sabes que decisión de tu vida puede tener consecuencias imprevistas... ayer algo nos llevo a no montarnos en esa precisa atracción a pesar de que es de las que mas nos gustaban de parque. Fuimos afortunados... ¿Pero y esa niña de 15 años y sus padres?

 A estas alturas te sientes afortunado y no puedes dejar de sentirte mal por alegrarte de tu buena suerte... pero a la vez te das cuenta del poco control que tenemos sobre lo que sucede a nuestro alrededor... ¿Quien sabe lo que pasará hoy? ¿Y mañana?

9 comentarios:

Andrea TF dijo...

La vida, o el destino, nos da avisos, y pasan determinadas cosas, para darnos cuenta. Lo que sí es cierto, es que te provoca miedo, y la indecisión de no saber como actuar, sabiendo que hagas lo que hagas puedes estar en peligro...
No sé, supongo que nuestro destino está marcado depende de lo que hagamos, no sé si existen las coincidencias, o si son meras obras del destino, pero, lo que sí es cierto, es que haberos ido de aquel lugar, ha sido un flotador para poder salir de un triste final.

Un besazo!

Lorena dijo...

Es sin duda una sensación agridulce. Te alegras pero a la vez te sientes mal. Yo había cogido el mismo vuelo de Spanair que se estrelló en Barajas apenas unas semanas antes y sé cómo te sientes.
Besos!

Alex CM dijo...

ufff.. tio, me has dejado de piedra... que mala suerte tuvo la pobre chica... desgraciadamente no tenemso control sobre nada, y las cosas ocurren y si te toca, no puedes hacer nada... que pena

Un abrazo desde Granada

Fernando Gili dijo...

El destino es caprichoso. Fornique hoy lo que no sabe si podrá fornicar mañana (puede sustituir "fornicar" por cualquier otro verbo).

Siempre suyo
Un completo gilipollas

jrm. dijo...

La verdad, tengo los pelos de punta ahora mismo, pero leyendo los comentarios he decidido egoístamente que estoy de acuerdo con el Sr. Gilipollas.
Así que no nos queda más remedio que gritar CARPE DIEM!

Silvia dijo...

mira... no nos des estos sustos eh!!!!

¬¬

Ana dlhc dijo...

Qué triste que una se tenga que enterar de estas cosas por BLOG...

Te escribí por Facebook, petardo. Espero que todo OK, al margen de ese susto.

Caballo navegante dijo...

En situaciones como esta a mi se me pone la piel de gallina, y me desbanco de mi (a veces) frenética vida, y es inevitable pararte, tomarte una pausa, y ver quien eres, donde estás, que estás haciendo.. que el destino casi nos roza con sus afiladas púas, y creo que es bueno que nos dejen arañazos,reflexionemos y nos demos cuenta de tooodo lo que tenemos y a quien... 1 fuerte abrazo, Take!! Ya pasó... ;)

Asolada dijo...

El mañana puede no llegar, eso está claro. Y que el azar juega una baza importante en nuestra vida también está claro; supongo que somos una cuestión de pura inercia.

Un beso

Publicar un comentario