
Imagino poder acceder a mis recuerdos como si de una biblioteca se tratara. Encontrar todas y cada una de las etapas de mi vida encuadernadas y ordenadas por categorías.
Cuantas veces he usado la metáfora de pasar página, de cerrar un libro para empezar uno nuevo... ¿y si realmente esas vivencias pudieran quedar guardadas en nuestra mente como si de literatura se tratara? Imagino poder sentarme en la oscuridad de mi cuarto y leer algunos de mis libros pasados, revivir cada momento traducido en palabras y no olvidar ni un sólo de los detalles. Mi primer beso, mi primer disgusto, mi primeras mariposas...
Que injusta es nuestra memoria. Cuantas cosas olvidamos sin querer y cuantas otras quedan grabadas para siempre por más que nos encantaría poder olvidar.
2 comentarios:
Gracias por el comentario!! ya ves así de caprichosa es la mente!
Es lo que suele pasar, los más buenos somos los que peor lo pasamos!! me voy a volver medio mala, que seguro que me irá mejor jajaj gracias!!!!
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