Pasó una tarde de Abril o Mayo del 2009, debían ser las 17:30 hora peninsular, tarde soleada en Badalona.
Me encontraba sufriendo otro de los famosos trabajos de fotografía de mi hermana, en este, por suerte, ni tenía que ir
desnudo ni tan si quiera tenía que salir retratado. Sólo me tocaba hacer de guardaespaldas mientras ella hacía street photographs desde el trayecto de la universidad a casa. Llevabamos una hora de trayecto y quedaban 5 minutos para llegar cuando un mosso d'esquadra me ve desde el otro lado de la calle, lo veo cruzar junto a su compañera, dirigirse hacia mi y decirme:
Sr.Mosso (Lo llamaré Sr.M para abreviar): Buenas tardes, documentación por favor. (Traducción simultanea concedida por mi mismo, tener en cuenta que estan obligados a hablar en catalán.)
Yo: Claro, tenga. ¿Sucede algo señor agente? - Yo preguntandome si sería delito hacer fotos delante de un banco. Cara de terrorista no tengo, creo...
Sr.M: Tiene que colaborar con la sociedad - Esto lo dice mientras se apunta mis datos y escribe algo en un post it blanco que me tiende. - Ha de presentarse a las 18:00 en el juzgado como figurante para una rueda de reconocimiento. Si no acude puede ser sancionado con 3.000 € de multa.
Yo (Con cara de, esto no me puede estar pasando a mi): ¿A las seis de la tarde? ¿Y no pueden buscar a otra persona, yo ando ayudando a mi hermana con un traba.... - Por suerte a mi mejor amigo ya le había pasado unos meses antes y sabía de que iba el tema.
Sr.M: Lo siento, no falte, está obligado por ley. - Y dandose la vuelta me deja con cara de ¡Soy el pringao del més! y un papelito en blanco que no era notificación ni era nada, donde ponía el número del juzgado al que tenía que ir y el número de expediente del jucio al que iba a presentarme como figurante.
Llegada la hora, y después de haber despedido a mi hermana, me adentro en el primer juzgado que piso en mi vida. Cojonudo. Una vez pasado el arco detector y tras haberle explicado al guardia jurado la escena con el susodicho Sr. Mosso, me hace pasar a una mini habitación lateral mientras escucho como habla por teléfono y comenta que ya empiezan a llegar los figurantes y que ha de hacer con nosotros:
- ¿Que los esconda? ¿Pero donde?. - Le pregunta al aparato. ¿Es que es la primera rueda de reconocimiento que hacen o que? ¡Si resultará que no soy el único virginal, en el tema de ruedas de reconocimiento me refiero, claro!
Tras la conversación me dice que espere un rato mientras llega alguno más y que luego nos acompañará a donde tenemos que ir. Pasados unos minutos llega otro chaval, más joven, pelo negro y rizado, perilla, 1,75m delgado... vamos que nos parecemos lo que un huevo a una castaña aunque ambos tenemos la misma cara de... ¿Tu también?.
El señor guardia jurado, muy amable, nos hace seguirlo por una puertecita metálica que da a los intestinos del edificio. Escaleras metálicas que suben y bajan comunicando los diferentes pisos mediante un nucleo de servicio. ¡Apasionante! Mientras bajamos no puedo dejar de sorprenderme por la textura del hormigón, ya veis, cada loco con su tema. Llegamos al sotano y nos detenemos frente a una puerta metálica con un visillo que se abre y donde trás picar asoman dos ojos que nos revisan.
- Sr. M v2.0: ¿Quién es?
- Traigo a los figurantes para la rueda de reconocimiento - Dice.
- ¡Igualito que en las pelis!- Pienso.
- Que pasen... -contestan
Al entrar me encuentro en los calabozos del juzgado, con 3 mossos que me preguntan si voy armado y que me registran. Por seguridad dicen. Y nos invitan a sentarnos en un banco de madera mientras esperamos a los otros tres pringaillos que nos iban a acompañar. Todos morenos, mal afeitados, más bajos que yo... ¿En que coño me parezco yo a estos?
Viene el abogado de la acusación, nos mira, nos evalua, nos aprueba. Le parecemos bien. Viene el abogado defensor, perfecto, nos mira unos segundos y les dice a los agentes como nos han de colocar. Yo estoy en un extremo, obvio. Llegado el momento nos hacen pasar a una habitación, hay un espejo enorme en una de las paredes, como en las pelis, pero en vez de tenernos de pie nos hacen sentar y nos piden que mantegamos las manos en la espalda como si fueramos enmanillados, por nuestra seguridad prefieren no quitarle las manillas al gitanillo de 1,70m, piel blanca, moreno, de unos 23 o 24 años, con esposa y 4 niños segun nos contó mientras esperabamos.
Al final, tras el paripé, el testigo señaló al que no era. Así que tras una hora y media perdidas de nuestro tiempo y con la recompensa de una palmadita en nuestra espalda, nos hicieron salir por la puerta del parking...
Flipante. Lo dicho, la próxima pelicula que sea de vaqueros...
Foto: Otro de los trabajos de mi hermana... Si, está hecha una artista.