Lunes ... Despertarse, ducharse, desayunar, coger el coche hasta la parada de de metro, aparcar, 30 min de metro, trabajar, 30 min de metro, coger el coche hasta casa, aparcar, llegar a casa, comer...
Martes ... Despertarse, ducharse, desayunar, coger el coche hasta la parada de de metro, aparcar,30 min de metro, trabajar, 30 min de metro, coger el coche hasta casa, aparcar, llegar a casa, comer...
Miercoles ... Despertarse, ducharse, desayunar, coger el coche hasta la parada de de metro, aparcar, 30 min de metro, trabajar, 30 min de metro, coger el coche hasta casa, aparcar, llegar a casa, comer...
Jueves ... Despertarse, ducharse, desayunar, coger el coche hasta la parada de de metro, aparcar, 30 min de metro, trabajar, 30 min de metro, coger el coche hasta casa, aparcar, llegar a casa, comer...
Viernes ... Despertarse, ducharse, desayunar,
coger el coche hasta la parada de de metro,
aparcar, coger el autobus hasta el metro,
30 min 35 min de metro, trabajar,
30 min 35 min de metro,
coger el coche hasta casa,
aparcar,coger el autobus hasta casa, comer...
Parece mentira como podemos movernos por rutina y sin pensar en lo que estamos haciendo realmente. Como la fuerza de la rutina nos lleva a hacer algunas cosas mecánicamente sin que nuestro consciente actúe activamente. A esa fuerza propia de la rutina achacho el hecho de que viernes tras viernes olvide que es día de mercado y no puedo ir en coche ya que no se puede aparcar donde dejo cada mañana el coche... esa misma fuerza que hace que más de un viernes me haya bajado en la parada donde suelo dejar el coche, y no en la que me toca en caso de ir con autobus, obligandome a tener que volver a pagar para recorrer una parada más. Y lo achaco a esa fuerza que ejerce la rutina sobre nosotros, porque sino sólo podría achacarla a mi propia estupidez. Y claro ¿Tampoco es plan de tirarse piedras sobre el propio tejado, no?